Una forma diferente de disfrutar de una de las tapas más tradicionales de Extremadura. Los morros se cuecen hasta quedar tiernos, se adoban con ajo, perejil y nuestro imprescindible pimentón de la Vera, se dejan reposar y después se rebozan y fríen hasta conseguir un exterior dorado y crujiente.
El resultado es una tapa deliciosa: crujiente por fuera, tierna y melosa por dentro y con todo el sabor de nuestra tierra.
Ingredientes
Para los morros
- 1 kg de morros de cerdo, bien limpios
- Agua, para la cocción
- Sal
Para el adobo
- 3-4 dientes de ajo
- Perejil fresco
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera
- ½ cucharadita de pimienta negra molida
- ½ cucharadita de comino en grano
- Aceite de oliva virgen extra
Para el rebozado
- Harina
- 2 huevos
- Pan rallado
- Aceite de oliva para freír
Para acompañar
- Patatas
- Mayonesa de ajo y limón, opcional
👩🍳 Cómo preparar los morros rebozados
Cocemos los morros
Lo primero es limpiar muy bien los morros.
Los ponemos en una olla con abundante agua y sal y los cocemos hasta que estén tiernos, pero manteniendo su consistencia. El tiempo dependerá del tamaño y de la dureza de los morros.
Una vez cocidos, los sacamos y los dejamos escurrir muy bien.
Importante: debemos dejarlos enfriar completamente antes de continuar. Incluso podemos llevarlos unas horas a la nevera para que estén más firmes y sea más fácil cortarlos.
Cortamos los morros
Cuando estén completamente fríos, los cortamos en trozos generosos.
No conviene hacerlos demasiado pequeños, ya que queremos que al freírlos tengan una buena proporción entre el rebozado crujiente y el interior tierno y meloso.
Preparamos el adobo
Hacemos un buen majado de ajo, perejil y sal. Machamos bien y se lo añadimos a los morros, ponemos un chorro de aceite de oliva, la pimienta, los cominos y el pimentón. Mezclamos todo bien.
Dejamos reposar
Tapamos el recipiente y lo guardamos en la nevera.
Lo ideal es dejar los morros reposando toda la noche, para que absorban bien todos los aromas y sabores del adobo.
Este reposo marca una gran diferencia en el resultado final.
Preparamos el rebozado
Al día siguiente, sacamos los morros de la nevera.
Preparamos tres recipientes:
- Uno con harina.
- Otro con huevo batido.
- Otro con pan rallado.
Pasamos cada trozo de morro primero por harina, después por huevo y, finalmente, por pan rallado, procurando que quede bien cubierto.
Freímos los morros
Calentamos abundante aceite en una sartén o cazuela.
Cuando el aceite esté bien caliente, vamos friendo los morros por tandas, sin llenar demasiado la sartén.
Los dejamos hasta que estén dorados y bien crujientes por todos los lados.
Una vez fritos, los sacamos y los colocamos sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
Preparamos el acompañamiento
Mientras freímos los morros, podemos preparar unas buenas patatas fritas caseras.
Para acompañar, podemos servir también una mayonesa suave de ajo y limón, que aporta un punto fresco y combina muy bien con el sabor intenso y crujiente de los morros.
🍽️ Cómo servirlos
Servimos los morros crujientes al pimentón de la Vera recién hechos, acompañados de las patatas fritas y la mayonesa de ajo y limón.
Y aquí viene lo mejor: al cortar un morro, tendremos un exterior dorado y crujiente y un interior tierno, meloso y lleno de sabor.
Una tapa tradicional extremeña con una presentación diferente, perfecta para compartir… aunque aviso: puede que quieras quedártela toda para ti. 😋
🌶️ Un sabor muy extremeño
El pimentón de la Vera es uno de los protagonistas de esta receta y aporta ese aroma, color y sabor tan característico de nuestra cocina.
Porque a veces no hace falta cambiar los ingredientes de siempre. Solo hay que darles una vuelta para descubrir una forma nueva de disfrutarlos.
Y ahora solo queda lo mejor: sentarse a la mesa, coger un trocito y disfrutar de estos morros crujientes, con todo el sabor de nuestra Extremadura. ❤️
